Martes, 28 Marzo 2017 11:34

SANTO DOMINGO. Al menos seis clínicas privadas iniciaron el retiro de los televisores que tenían en salas de esperas y habitaciones de internamiento en rechazo al reclamo de pago de RD$15 y RD$20 por día que hace la Sociedad de Gestión de Derecho de Autor, bajo el amparo de la Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA).

Entre los centros médicos que han tomado la decisión están Ginecología y Obstetricia, el Moderno, Real, Dominicano, el Gregorio Luperón, en Moca, y La Unión, de Santiago. La información la confirmó ayer el presidente de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados (Andeclip), Rafael Mena, quien dijo que mantendrán la medida hasta que la ONDA desista de su intención.

Dijo que las clínicas pagan un impuesto de 28%, además de la renta por servicios de televisión por cable con las prestadoras acreditadas en el país.

De las áreas destinadas al personal de salud, como las salas de cirugías, laboratorio y oficinas administrativas también serán retirados los televisores.

Mena dijo que prefieren retirar los servicios antes de aumentar los costos a los pacientes, en detrimento de los servicios médicos privados y de los pacientes y familiares que no podrán ver televisión, mientras esperan una asistencia médica o se recuperan en una habitación.

Lunes, 13 Marzo 2017 13:14

PAMPLONA, ESPAÑA. El ejercicio físico intenso, en personas sanas, previene en mayor medida el síndrome metabólico que el ejercicio moderado o leve, según el resultado de un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Clínica Universidad de Navarra y de la Universidad, integrantes del CIBEROBN Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición, del Instituto Carlos III y de IDISNA.

El estudio se realizó a través del Proyecto SUN, dirigido por el catedrático de la Universidad de Navarra, Miguel Ángel Martínez, en más de 10, 000 personas que no sufrían síndrome metabólico al inicio de la investigación. El seguimiento de las personas participantes se ha realizado durante una media de seis años. Los resultados han sido publicados en la revista científica American Journal of Preventive Medicine.

La investigación destaca que el síndrome metabólico (SM) es un conjunto de enfermedades que aumentan el riesgo cardiovascular, como niveles altos de glucosa, tensión arterial, triglicéridos en niveles elevados, HDL bajo (también llamado colesterol bueno) u obesidad abdominal. Por lo tanto “en estos casos, las personas que sufren SM tienen más probabilidad de sufrir una cardiopatía, un accidente cerebrovascular (ictus), diabetes mellitus tipo 2, enfermedad renal y problemas de circulación”, asegura el Dr. Alejandro Fernández Montero, especialista en Medicina del Trabajo de la Clínica Universidad de Navarra y uno de los coordinadores de esta investigación.

Se trata del primer estudio que relaciona la intensidad del ejercicio físico en relación con el síndrome metabólico, teniendo en cuenta los estilos de vida y factores dietéticos.

“Esto quiere decir que hemos incluido otros factores como la dieta mediterránea, consumo de fast food, horas delante del televisor, tiempo de ejercicio físico, etc..., porque podría ocurrir que los que hacen ejercicio intenso cuidasen más su alimentación y realizasen estilos de vida más saludables y entonces no sabríamos si lo que previene es este tipo de ejercicio o los hábitos alimenticios y de vida”, explica.

“Así, teniendo en cuenta estos factores, hemos comprobado que el ejercicio físico vigoroso previene en mayor medida el síndrome metabólico que la práctica deportiva leve o moderada”, añade.

De hecho, los participantes del estudio, mayores de 55 años que realizan ejercicio vigoroso, presentan un 90% menos de riesgo de padecer síndrome metabólico frente aquellos que realizan ejercicio de intensidad leve.

Lunes, 27 Febrero 2017 12:19

La Organización Mundial de la Salud (OMS) divulgó hoy su primera lista de "patógenos prioritarios" resistentes a los antibióticos, que incluye las doce familias de bacterias más peligrosas para la salud.

Esa clasificación, destinada a promover la investigación de nuevos antibióticos, pone de manifiesto, según informó ese organismo en una videoconferencia, la amenaza que suponen las bacterias gramnegativas resistentes a múltiples antibióticos, con capacidad para resistir a los tratamientos.

Marie-Paule Kieny, subdirectora general de la OMS para sistemas de salud de innovación, instó hoy a los Gobiernos a "comprometer fondos" para la investigación de nuevos antibióticos.

En un comunicado, esa experta indicó que esa lista es "una nueva herramienta para garantizar que la I+D responde a necesidades urgentes de salud pública".

"La resistencia a los antibióticos va en aumento y estamos agotando muy deprisa las opciones terapéuticas. Si dejamos el problema exclusivamente a merced de las fuerzas de mercado, los nuevos antibióticos que con mayor urgencia necesitamos no estarán listos a tiempo", opinó esa experta.

La lista se divide en tres categorías, según la prioridad sea crítica, alta o media.

El grupo de prioridad crítica incluye las bacterias multirresistentes, que son especialmente peligrosas en hospitales, residencias de ancianos y entre los pacientes que necesitan ser atendidos con dispositivos como ventiladores y catéteres intravenosos.

Entre ellas figuran las llamadas bacterias Acinetobacter, Pseudomonas y varias enterobacteriáceas como Klebsiella, E. coli, Serratia y Proteus, que pueden provocar infecciones graves y a menudo letales.

En cuanto a las categorías de prioridad alta y media, el organismo indicó que contienen otras bacterias que muestran una farmacorresistencia en aumento y provocan enfermedades comunes como la gonorrea o intoxicaciones alimentarias por salmonela.

Con esa clasificación, la OMS quiere urgir a los Gobiernos a establecer políticas que promuevan la investigación científica básica y la I+D avanzada mediante organismos financiados con fondos públicos.

Keany también puntualizó que el bacilo de la tuberculosis, cuya resistencia al tratamiento tradicional ha ido en aumento en los últimos años, no ha sido incluido en la lista porque es objeto de otros programas específicos.